FICHA BIBLIOGRÁFICA
Título: El gran
Gatsby
Autor/a: Francis
Scott Fitzgerald
Editorial: Alfaguara
(La imagen no corresponde)
Edición: Segunda de
la editorial
Año y país de publicación: 1925, Estados Unidos
Páginas: 226
Volumen: 1/1
PRIMERAS IMPRESIONES
Capítulo 1 – Capítulo 4: Te transporta directamente a la época en que se escribió con tan solo leer
una página. Aunque los capítulos puedan parecer largos, y pese al vocabulario utilizado
al que no estamos tan acostumbrados en la literatura juvenil, se lee ágilmente,
a lo que ayuda su buen ritmo, ya que solo habiendo leído tres capítulos de los
nueve que hay, ya me siento parte de la historia y con ganas de seguir leyendo.
Fitzgerald tiene una manera de escribir que me parece admirable: describe con
gran destreza introduciendo los datos ligeramente pero con seguridad, aunque
también podría ser una característica del narrador de la historia, Nick
Carraway, y no del mismo escritor. También me llama la atención el talento del
autor de crear tan diferentes personalidades, des de la modestia del narrador,
hasta los encantos del protagonista, pasando por la condescendencia y falsedad
de los personajes secundarios. El proceso de conocimiento de los personajes es
interesante: tan solo llevando un par de capítulos crees conocer la
personalidad de los personajes pero a medida que vas leyendo ves que la técnica
utilizada por el autor consiste más bien en ir desplegando las características
mediante mostrarte actos de estos a lo largo de la novela, haciéndolo así un
poco más realista, ya que cuando conoces bien a una persona es cuando llevas
tiempo conociendo sus acciones y forma de pensar. Lo único negativo que diría
de el fragmento que he leído es que, en alguna ocasión, Fitzgerald presenta una
lista de sitios para indicar una ruta efectuada o a efectuar en la vida de los
personajes, y cuando el lector/a es alguien que desconoce la ciudad de Nueva
York y además vive casi un siglo más adelante de cuando el libro se escribió,
es difícil de seguir el hilo de localización. En conclusión, estoy disfrutando
mucho de la lectura de esta novela y no puedo esperar a continuarla.
JUSTIFICA: ¿POR QUÉ RAZON HAS ESCOGIDO
ESTE LIBRO?
Ya había empezado la novela anteriormente
pero debido a la falta de tiempo no había continuado con la lectura, por esa
razón me gustó la idea presentada en clase de una lectura obligatoria a
escoger, porqué así podría dedicarme más a leer lo que a mí me gustaba. La
razón por la que El gran Gatsby me
llamaba la atención es porque me ha sido recomendado múltiples veces por
diferentes personas y a demás me gusta mucho leer historias ambientadas en
épocas anteriores, tal como es esta, en los años veinte en los Estados Unidos,
que concretamente me gusta.
RESUMEN DE LA NOVELA
Nick Carraway es un vendedor de bonos originario
del Medio Oeste que se muda a la península de Long Island, Nueva York, en la
costa Este, concretamente en una zona llamada West Egg. Su modesta casa en la
costa queda en la sombra de una gran mansión con amplios jardines perteneciente
al hombre que da nombre a la novela, Jay Gatsby. En uno de sus primeros días en
ese entorno, visita a su prima Daisy Fay y el marido de esta, Tom Buchanan, al
que conoció en la universidad. Esta pareja viven en East Egg, una zona más
elegante que donde su residencia se encuentra llena de palacios y con la gente
más rica del estado. En ese mismo encuentro conoce a una altiva joven llamada
Jordan Baker, que no le muestra ningún tipo de interés, y que resulta ser una
jugadora profesional de golf. Durante la conversación del grupo, la pareja anuncia
la belleza de su hija de tres años, se presentan los talentos de la mujer en su
ámbito, se hace la propuesta de ir a Nueva York esa misma tarde, y por último
se menciona al famoso vecino del narrador, el señor Gatsby. Carraway se queda a
comer con sus parientes, y, más tarde, cuando ya es oscuro y vuelve a casa, ve
en el jardín de la casa de al lado una silueta perteneciente a la de su vecino,
pero antes de poder entablar una conversación, este desaparece de su vista. Tom
lleva a Nick a la ciudad y le presenta a su amante, de la que ya le habían
hablado durante la comida, pero ante tal noticia, más no recibe que el eco de
sus pensamientos, recordándole su curiosidad por su misterioso vecino del que
tanto oye hablar por todas partes. La señora Myrtle Wilson, mujer del señor
Wilson y amante de Tom Buchanan, Nick y el mismo Tom, se presentan a una
pequeña fiesta organizada en un modesto apartamento en el último piso de una
sucesión de edificios en la 158 de las calles Cien, en la que también se vieron
invitados la hermana de ella y unos conocidos llamados McKee. El narrador pasó
la tarde con gente desagradable para su gusto y bastante alcohol, lo que llevó
a consecuencias tales como la señorita Wilson gritando el nombre de Daisy y el
señor Buchanan dándole a esta una bofetada.
Durante todas las noches de verano, en la
mansión del señor Gatsby se encendían las luces y sonaba música hasta que el
último de sus centenares de invitados salía del lugar. Sus famosas fiestas a
las que Nick Carraway nunca era invitado, hacían que corriesen rumores aquí y
allá sobre la identidad y trabajo de este. Un día, una carta de invitación
llegó a las manos del narrador: firmaba Jay Gatsby y se disculpaba por la falta
de cortesía que había tenido hasta entonces.
Cada encuentro organizado en esa casa recogía una gran
cantidad de invitados de alrededor del estado que acababan la noche conociendo
a mucha más gente de la que conocían antes de entrar y salían mucho más
borrachos de lo que habían entrado. Se hacían grandes espectáculos,
impresionantes cenas y divertidas actividades. La gente se vestía de gala y los
colores y la música se fundían más a cada segundo. Después de varias fiestas en
la mansión de al lado y en compañía de la señorita Jordan Baker, sin haber
conocido aún al anfitrión, el señor Carraway entabló una interesante
conversación con un desconocido que les acompañaba en su mesa, que resultó ser
el mismísimo Gatsby. Este ni siquiera se ofendió, todo lo contrario, se
disculpó y le mostró al narrador lo que este identificó como la
razón por la que Gatsby era un personaje tan famoso y apreciado: sonrió con esa
sonrisa que le da al receptor todo lo que quiere pero no más de lo que
necesita, que tranquiliza y transmite, y a la vez tiene fuerza. Tal como había
aparecido ese gesto, como si de un actor se tratara, desapareció, pero dio paso
a la expresión de elegancia y juventud que Jay Gatsby constantemente irradiaba,
educada pero consciente de su posición social, y que, tal y como su sonrisa, no
dejaba nada que desear. Esa misma noche, después de oír más y más rumores sobre
el anfitrión, un mayordomo llegó y les anunció que Gatsby solicitaba una breve audiencia
con la señorita Baker. Salió de la casa alrededor de una hora más tarde para
decirle a Nick que no podía contarle de lo que había sido informada en su
reunión, pero que había sido asombroso. Estas noches fueron las más importantes
entre las muchas que el narrador pasó en casa del vecino, pero aún le quedaba
mucho por descubrir. Después de perder de vista a Jordan Baker durante un
tiempo, empezó a pasar una considerable cantidad de tiempo en su compañía,
hasta el punto en qué se planteó sus intensos sentimientos hacia ella.
Una mañana de julio, el señor Carraway fue
a almorzar a Nueva York con Gatsby en su automóvil, juntamente con un hombre
que tenia negocios en relación con Gatsby, en el que este le explicó muchas de
sus aventuras al narrador, de las que este dudó por culpa de los rumores que
había oído en sus fiestas. Se encontraron donde estaban a Tom Buchanan, y
cuando Nick quiso presentarle a Gatsby, este había huido. Más tarde, Jordan
Baker le contó la historia de cómo Gatsby y Daisy se conocieron, y su pequeña
historia de amor antes de el matrimonio de ella. Le explicó que la razón por la
que había sido llamada para audición en una de las fiestas de su vecino era
esa: le había pedido que el señor Carraway organizara un encuentro en su casa
para que él pudiera sorprender a su amada. Daisy había estado dudando antes de
casarse con Tom, pero luego parecía la mujer más feliz del mundo, y pronto dejó
de pensar en Jay Gatsby, el soldado que la visitaba en su preciosa casa., y la
famosa mansión de Gatsby, se encontraba donde se encontraba por razón de tener
a Daisy al otro lado de la bahía. Cuando terminó de explicar la historia de
amor de su prima y su vecino, Nick besó a Jordan Baker. Al día siguiente llamó
a Daisy para que viniera, y le dijo que
no trajera a su marido. Ella vino, y Gatsby, nervioso, aparentó haber
llegado más tarde que ella cuando en realidad ya había estado en el casa. Estuvieron
rato juntos y pasaron por diferentes fases desde la incomodidad hasta la
nostalgia, e impidieron en varias ocasiones que el señor Carraway les dejase
solos, hasta que se acostumbraron.
En el siguiente capítulo de la novela, se
explica la historia del personaje creado por James Gatz, Jay Gatsby, y de su
fortuna hecha a partir de pequeñas estafas y una personalidad guiada por su
propio alter-ego. Era un joven ambicioso que no se conformaba con la pobre vida
que vivía, y decidió dejarla atrás, y convertirse en otra persona. Marchó con
su mentor Dan Cody, quién también le dejó una gran herencia después de su
fallecimiento, que resultó ser el dinero que cambió el modo de vida del joven
Gatz.
Durante varias semanas la relación entre el narrador y
el protagonista de esta historia se terminó, y el narrador pasó ese tiempo
acompañado de la señorita Baker. Más tarde, habiendo retomado su amistad,
tuvieron un encuentro con Tom Buchanan y un amigo suyo. Tom y Daisy fueron invitados a una de las
famosas fiestas de Gatsby, donde este decidió ridiculizar un poco al marido de
su amada y aprovechó para pasar más tiempo con ella. Al hablar posteriormente
Nick con su vecino el anfitrión, este manifestó que creía que a Daisy no le
había gustado esa experiencia, y que su propósito era hacerla sentir como todo
era antes. Gatsby había substituido a todos sus empleados para que no hubiera
cotilleos de su relación con Daisy, y no se dejó ver durante un tiempo. Una
calurosa tarde en qué el grupo entero se reunió, Gatsby y Daisy se encontraban
en el apogeo de su secreta relación sentimental, y Tom Buchanan vivía
desconociendo las aventuras de su mujer. El grupo conoció por fin a la hija del
matrimonio, y posteriormente decidieron ir a Nueva York, mientras la
comunicación no verbal entre los amantes se iba acrecentando y Tom empezaba a notarlo.
Gatsby y Daisy fueron a la ciudad en el cupé azul de Tom, mientras que la
señorita Baker, Nick Carraway y el mismo Tom fueron en el coche amarillo de
Gatsby, y al pasar por delante del taller del marido de la amante de Tom
Buchanan, esta confundió a Jordan Baker con Daisy Fay, y el señor Wilson izo
saber a Tom que ella quería marcharse. El grupo cabaron tomando copas en una
sala de un apartamento del Hotel Plaza, donde al poco rato empezaron las
acusaciones mutuas, y Tom Buchanan confirmó sus sospechas sobre el amante de su
mujer y destapó sus secretos financieros. Ambos se enfundaron en una discusión y
Daisy escupió todos sus sentimientos. Finalmente, los amantes marcharon en el
coche de Gatsby y todos volvieron a sus respectivas casas por su lado. Sin
querer, Daisy y Gatsby atropellaron a Myrtle Wilson en una serie de
acontecimientos acelerados, y salieron sin parar. Después de muchas acusaciones
y sin haber visto bien el coche, alguien culpó a Tom Buchanan por haber llevado
antes ese mismo automóvil, y el señor Wilson fue a buscarle. Tom Y Daisy habían
arreglado las cosas ya en la casa, sin ella saber más que hacer, y con Jay
Gatsby esperando des de el jardín un reclamo suyo que no llegó. Cuando el señor
Wilson encontró a Tom Buchanan, este le contó que había sido el señor Gatsby
quién conducía el coche, aunque en realidad hubiera sido su propia mujer, y
este asesinó al protagonista de esta historia en su propia piscina, antes de
suicidarse. Nick y Jordan no volvieron a verse, y este se dedicó a buscar algún
familiar o algún amigo que de verdad quisiera a Gatsby para hacerle honor en su
funeral. Tan solo encontró a su padre, del que recibió información de peso
sobre aquel al que nuevamente consideraba un gran amigo suyo y al que había
querido verdaderamente. También acudió al funeral uno de los hombres que
siempre estaba en sus fiestas, al que el narrador apodaba ojos de búho. El
señor Carraway se frustró al ver que Gatsby no poseía ninguna verdadera amistad
más que la suya, y no más amor que el de su padre. Daisy no se presentó y ella
y su marido volvieron a mudarse al Oeste. Los últimos párrafos de la novela
muestran la admiración del narrador por su amigo y la ambición de este.
OPINIÓN PERSONAL
La novela me ha gustado muchísimo, de
hecho, hacía tiempo que no disfrutaba tanto de un libro. Al comienzo, como pasa
siempre al empezar una historia, no sabía del todo si me iba a gustar, pero a
medida que iba leyendo, el modo en que se expresa el autor me fue cautivando.
Fitzgerald, en mi opinión, es un gran escritor: los personajes se te presentan
poco a poco y su personalidad da unos giros inesperados que te hacen conocer
mejor cada rincón del cerebro de los protagonistas, sus secretos y verdades.
También se puede observar una evolución en cada caso, sobretodo en el narrador,
que claramente sufre unas situaciones complicadas y que le hacen modificar su
forma de ver las cosas de ahí en adelante. Por consecuencia, las descripciones
que hace son concretas y sutiles, aunque a la vez complejas y poéticas. La
historia, por otra parte, avanza rápidamente pero con detalle, y nada de lo que
lees será en vano, es decir, todo tiene un significado que verás más tarde,
como debe ser. Es una gozada constante; en ningún momento me cansé de leerlo,
cada palabra era bonita y cada frase lo suficientemente corta pero nunca
demasiado. Creo que debería ser obligatorio de leer y, por supuesto, libre
elección de cómo interpretar sus metáforas y simbolismos. Ha sido una muy buena
lectura.
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